6 de mayo de 2026 · La Galga

Qué hace bueno a un aguacate (y por qué a veces decimos que no)

El aguacate manda en medio brunch del mundo. Te contamos cómo lo elegimos y por qué a veces no sale.

El aguacate aparece en varios de nuestros platos, y es de los ingredientes más traicioneros que existen.

El problema del aguacate

Tiene una ventana de dos o tres días en la que está perfecto. Antes es una piedra insípida; después, una crema con hilos marrones. Y esa ventana no se ve desde fuera.

Por eso a veces, si un día el aguacate no está bien, preferimos decirlo antes que servirlo. Es más incómodo, pero es lo honesto.

Cómo elegirlo bien

  • No aprietes con el pulgar en la tienda: eso lo estropea para el siguiente. Sostenlo en la palma y presiona suavemente con toda la mano.
  • Debe ceder ligeramente, como una fruta madura, no hundirse.
  • Mira debajo del pedúnculo: si se desprende fácil y debajo está verde claro, está en su punto. Si está marrón, ya se pasó. Si no se desprende, le faltan días.
  • La piel oscura no siempre significa maduro: depende de la variedad.

Cómo acelerarlo o frenarlo

  • Para madurar: en una bolsa de papel con un plátano o una manzana. El etileno que sueltan lo acelera un par de días.
  • Para frenar: en la nevera, una vez maduro. Gana tres o cuatro días.
  • Una vez abierto: con hueso, unas gotas de limón y film pegado a la carne. Y aun así, cómetelo hoy.

Dónde lo usamos

  • Tosta de aguacate, huevo revuelto y feta
  • Huevos revueltos con jamón ibérico, cherry rostizado y aguacate
  • Los brioche benedict
  • Como extra en la tosta de jamón, por 1 € más

Una nota sobre el origen

En temporada, buscamos aguacate de la provincia. En la costa de Málaga y Granada se cultiva aguacate excelente, y evitar que cruce un océano es mejor para el sabor y para todo lo demás.